Encuentro inesperado

Resulta que una tarde, iba yo caminando por ahí -lo más pancha- cuando (sin saber de dónde) apareció un perrito cracho, de esos gordos patas flacas con ojos medio salidos y cariñosos, todo nervioso y contento. Me miró con esos ojos entusiasmados y bue... No pude resistir y me lo llevé a casa. Ni bien llegamos le dije:


- Cracho Globolino: ponete acá, arriba del centro de mesa.

Y Cracho Globolino se puso, nomás.

Pero, inequívocamente, su mirada me dijo:

- Este lugar es pinchudo y no me gusta para nada. Si pensás que me voy a quedar acá, clavándome todo ésto, estás loca.
- Pero si es lindo- le dije yo-; ¿no ves que hay lindas maderitas de árboles caídos que te recuerdan los olorcitos de los bosques del sur? Relajate, sentí el peso del cuerpo y vas a ver que te acomodás solo.

No hubo caso. Así que fui a buscar un lugar mejor para acomodar a Cracho Globolino.
Pero, en mi ausencia, Cracho Globolino vio algo que le pareció interesante.

 

Y cuando volví al living estaba en el lugar que había elegido.

- ¡Ah, no! ¡De ninguna manera! Cracho Globolino: bajate de ahí inmediatamente. ¿No ves que podés caerte de ese estante y romper la lámpara, la mesa y todo todo todo todo?


 

Aunque Cracho Globolino no hablaba, como todo perro que merece tal nombre, se hacía entender perfectamente. Así que, si bien me costó despegar sus patibias del estante, finalmente lo agarré upa y le mostré un viejo pero mullido acolchado que había encontrado en mi placard y que me había parecido apropiado para las andanzas crachescas globolinescas.
Y ahí lo puse.


Olisqueó, hizo "puf puf (creo que quería ver si había alguna miguita interesante) pero su mirada otra vez era inequívoca: tampoco le guistaba.

- Bueno, Cracho Globolino: al final no hay lugar que te venga bien, nada te gusta. Decime: ¿dónde corno querés ponerte?

Esta fue su indudable y firme respuesta:


Desde entonces lo llevo upa a todos lados.

Ñipidampi
(Justo iba a bajarme...)
Altura: 30cm.
Rupi
(Le gusta dormir la siesta al sol, sobre las hojas secas.)
Altura: 35 cm.
Bartito
(No sé si te entendí bien...)
Altura: 30cm
Ettore D' Engisse, il trovattore
(Volare... Oh Oh)
Altura: 30cm
Eponina
(¡Juro que yo no fui!)
Altura: 30cm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vacuola
(Este pasto es una piedra... )
Ancho: 20 cm

Amapola & Polibio
(¡Mirá, ma! ¡Maaaaaaaa!)
Altura:40 cm.

Ratón Ayala
(El mejor ratón del Mundial)
Altura: 24 cm.

Erizo Beto
(Here comes the sun, píru líru)
Medidas: 20 x 15 cm.
Cromorno en la luna
(I'm singing in the moon)
Medidas: 20 x 15 cm.
Pingüino Guillermo
(El largo camino a casa)
Altura:40cm.
Lechuza Platona
(Podemos solucionarlo)
Altura: 24 cm.

Lechuza Sófocla
(¿Seré sabia o no?)
Altura: 24 cm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ema
(Ella ve fantasmas...)
Altura: 30cm
Glóbulo
(Señores: puedo explicarlo)
Altura: 30cm.
Julio Mercurio
(Lo que estoy tramando es indecible)
Altura:30 cm
Manucho
(¡Prendé la estufita, por favor!)
Altura: 30cm.
David Niven
(Veamos qué tenemos por aquí)
Altura: 30cm.
Otolito
(Sono molto bello...)

Altura: 30cm
Pizzicato
(I'm looking trough you...)
Altura: 30cm.
Gato sommelier
(¿Cómo vas a pensar que yo...?)
Altura:46cm.
Susú
(Veo un pájaro en mi futuro)
Altura: 30cm.
Totón
(Simply irresistible)
Altura: 30cm.

Los animalitos pirugrugrnses están hechos en tela polar o microfibra gamuzada, con ojos de botones o telas, bien cosidos, y bigotes de lanas.

El regalo misterioso

R
esulta que un mañana tempranito tocaron el timbre en la puerta de la casa de Pirú gru grú. Entonces fuimos a ver quién era, pero no había persona alguna en la entrada.
M
iramos para allá, miramos para acá... Nada... Miramos para arriba, miramos para abajo y ¡oh" Algo había allí, en el umbral: una inmensa bolsa de tela de color amarillo, cerrada con un lindo moño verde oscuro y un mensaje que decía:

"Sin imaginación, están fritos"
.


C
orriendo corriendo (para ver quién no era cola de perro), entramos a casa y con mucha curiosidad desatamos el moño verde (bien anudado que estaba, porque nos costó mucho trabajo), abrimos la bolsa y ¡miren lo que había dentro!

 




Un cuerpito de tela color coral con unos abrojos bien cosidos.

Un par de ojos con forma de pelotita, también con abrojitos.

Algunas cosas que nos parecieron hocicos o morros o algo así...

Otras cosas que parecían ser orejas, o alas, o fetas de tela....


N
o sabíamos que hacer con todo eso desparramado por ahí, así que decidimos hacerle caso al mensaje y usar la imaginación.
Y así fue que, pegando y despegando los abrojos, armamos unos bichos muy simpáticos (ya va, ya va, ahora te los mostramos).

Dudas sobre el ratón José.

- ¡Ratón José!
- ¿Qué?
- ¡Ratón José!
- ¿Qué?
- ¡Ratón Joséééééé!
- ¿Quééééééé?
-¿Qué estás haciendo?
- Contestando.
-¿Qué?
-Que.
-¿Qué?
-Que.
-¿Quééééééé?
-Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.
- No entiendo.
-¿Qué?
-¿Qué corno querés?
- Queso gruyere.
- Está muuuuuuy caro.
- No importa: comprá los agujeros nada más, que es lo que más me gusta.

 

Perro Moncho

Chancho Rafael, "el niño" (el lechón).

Tengo poderes. Tengo poderes. ¡Tengo poderes! Te miro y no puedes resistirte a mi mirada de lechoncito lindo, gordo, suave como un copo de sandía con melón y algodón. No podrás jamás soportar las ganas de hacerme aúpa. Te lo dije: ¡Tengo poderes! Te estoy hipnotizando...Te estoy hipnotizando... He tomado el control de tus manos que ya no aguantan las ganas de agarrarme y apretarme los cachetes y el morrito. Je je je... Ahora contaré hasta tres y no recordarás nada de todo esto. Sólo recordarás que estás perdida y enloquecidamente enamorada/o de mí, el chancho Rafael el niño lechoncibio. Va eh...
A la una, a las dos y a laaaaaaaaaaaaaaaaas
¡TRES!

(tic-tac, tic-tac, tic- tac, etc,).

Chancho Rafael

Bueno, ta bien: a las cuatro, a las cinco, a las seis, a las siete... mildoscientosmillones
trescientosmilquinientoscuarentayocho coma dos...


Conejo Ignacio

Conejo Ignacio

En un día muy lluvioso
vi un conejo y me hice el oso
polar.

 

El conejo me imitó
y enseguida me invitó
a patinar.
¡Pero, ¿dónde queda el polo?
¿Para allá o para allá?-
pregunté.
El conejo, muy nervioso,
me contestó, enfurruñoso:
"Yo que sé."
Justo aparece una puerta
apenitas entreabierta.
y nos colamos. Había mucho hielo adentro
y- sin dudar un momento-
patinamos.
Una señora, enojada,
nos cortó la patinada
preguntando:
¿Qué hace un oso disfrazado de conejo
patinando con un tomate viejo
en mi heladera?
¡Afuera!

 

Cambié de idea

- Perro Moncho: vení para acá.
- No puedo.
- Moncho, venía para acá ya mismo.
- Te juro: lo haría, pero no puedo..
- Perro Moncho: andá a buscar el palito.
- ¡Ay, qué pena! No tengo nada de tiempo.
- Moncho: traéme el diario del buzón.
- Creo que hoy no pasó el diariero eh....
- Pero, perro Moncho, ¡obedeceme!
- No es mala onda, es que estoy a mil..
- Vení que te hago mimos.
- No lo tomes a mal, pero hace un calor....
- Vení a comer.
- Perdoname, estoy a dieta.
- Dame la pata y hacete el muerto.
- Estás un poquito dependiente. ¿No podés divertirte solo?
- Pero, Monchito: ¿qué te pasa?
- Es que hace un rato estuve mirando a los humanos y creo que me voy a quedar con esa personalidad. Lamento tanto...

Ratón José

Vaca Elisa

Vaca Elisa come pizza
sin jamón.
Es que se hizo muy amiga
de un lechón.

Vaca Elisa va a pasear
a todos lados,
pero nunca va a Liniers
ni a los mercados.

Vaca Elisa tomó sol
sin sombrillón
Y quedó más colorada
que un morrón.

¡Qué papelón!
Pom, po pom.

Gato romántico

Gato Javier se enamoró
de un almohadón tibiecito que encontró.
Totalmente enloquecido
lo amasa, le hace runes y maullidos.
Haga frío, llueva o salga el sol,
Gato Javier no abandona su almohadón.
Lo quiere tanto que le camina
todo todo- pero todo- por encima.
A veces el almohadón está cansado
pero Javier es un gato obsesionado..
Pero hoy el almohadón no aguantó más
y- sin dudarlo- le dijo la verdad:
"Gato Javier: ¡Sos medio cabezota!
Esto no es un almohadón: ¡es mi panzota!"

Información sobre el muñeco multiforma

Materiales : telas polar y cloqué cuadrillé. Variedad de colores.
Abrojos cosidos con el fin de sujetar las piezas al cuerpo.
Pelotitas de plástico (3, 60 cm de diámetro) para los ojos.
Medidas : (cuerpo entero, sin accesorios): 36 cm de altura
Edad recomendada : +3 en adelante. Para menores de 3 años, se sugiere la compañía de adultos ya que las pelotitas tienen menos de 5 cm de diámetro (piezas pequeñas)..

Este muñeco admite más de 72 combinaciones diferentes.

Ñandú Pirú
(¡No me digas!)

Altura: 41 cm

Ñandú Pirú
(Casi haciendo pucheros)